Y desde acá parte mi discurso, no existo
Repito. Y si no estoy, no sigo
No creo, en nada que me quiera
Que me odie, pero en mi mente.
El resto me mata,
Me tortura, y sangro.
Muriendo una y otra vez,
En el intento
Que es mejor,
Que nada.
Quizás me gustaría como tú.
Desaparecer.
Y que el vació nos mirara
Atónitos,
Llenos de huequitos.
Espacios. Y caminos.
No
Quiero
Caer en los círculos.
En las líneas, los aumentos de tibias
Y saladas agüitas de maíz.
Quisiera pedir y agradecer,
Y no quedarme con el pecho
Rajado y sangrando,
Votando aire, y matando
Mí alrededor.
Una imagen Avanzando
Del jamás. mi cabeza,
Rojos, rojos, rojos.
Como Que no vendrá,
Muchos circulitos A punto de explotar,
Distante.
Por tu cabeza
De luz-sombra,
En mí
Humo, humo, humo
Y retirada,
Imaginación.
Quizás me gustaría como tú.
Desaparecer.
Y que el vació nos mirara
Atónitos,
Llenos de huequitos.
Espacios. Y caminos.
No
Quiero
Caer en los círculos.
En las líneas, los aumentos de tibias
Y saladas agüitas de maíz.
Quisiera pedir y agradecer,
Y no quedarme con el pecho
Rajado y sangrando,
Votando aire, y matando
Mí alrededor.
a)
Desde la soledad
Que se pega
A la carne
A los ojos de frías vibraciones,
Puede la muerte desaparecer
Y hacerse un canto
De terror.
Nos quieres hacer creer
Que el mundo es la llama
Mi vida el carbón
Momentos como colores
En la cabeza del mundo,
Vientos pulsantes,
En los pulmones
Y la lágrima que clava
Su dolor en la mejilla,
Que quema con su odio,
Hasta el fondo.
b)
Con sus brazos, la puerta cerrada
Y la risa clavada
En mis sueños.
Entre los besos de la tierra,
Y unos cuantos deseos cumplidos,
Por las bondades del infierno.
Aparece entre todo,
Y desaparece en la nada
Y se hace lluvia y vómito.
c)
Hemos descubierto la vida
Y la soledad se ríe en nuestra cara,
Nos toma por ingenuos
Y lo somos
La ironía del tiempo
La burla del espacio.
No es importante ya
Tu sueño colectivo,
Jamás lo fue.
Solo sirvió de excusa
Y ahora, mientras los clavos
De mi cama
Penetran el cuerpo, para recordarme
Que la vida es sufrimiento.
Ahora pierdes los ojos,
Y la luz es innecesaria.
En la contradicción,
De mis palabras,
En el universo de mi realidad.
Es donde la imagen de dios
Juega con mis tripas.
Y no volverá, no volveremos
Esta dualidad estúpida,
Que por que no estás,
Ya no soy nada,
Y por que estabas llenabas el alma.
Era un sentimiento momentáneo,
No existía nada.
Era la sensación.
d)
Es el caos y la contradicción
Mi personal camino, no
La solución que enajena
Como la belleza perfecta
No es la paz
Adormecida en los ríos
De sangre y sudor.
Es el caos y la contradicción
La propuesta y no
La construcción
Es el viento que me recuerda
Que hay frío, más que calor.
Mi universo es más real
Que tu universo de putas baratas
Que el alcohol en la sangre
El humo frente a tus ojos.
No quiero que caigas,
Solo quiero tu destrucción
Una explosión al unísono.
Un llanto de alegría,
Un sufrimiento
En el mar
e)
Una nota menor, sobre la mesa
Y tus manos golpeando mi cara
Es todo lo que no es real.
Y que nos depara,
Las gargantas ensangrentadas
Que espera el sol de una noche,
Nada peor que esto.
Y ya no es mi realidad
Un árbol sin hojas
Mis sueños.
El aire ligero.
Perder la tierra
De miles de sombras, perder
Hasta mis días
Como tormenta que golpea
Mi cuerpo
Llamaste a los muertos
Y no acudirán a salvarte,
Por que en esta suciedad
Los vivos comen cadáveres
Y la muerte teme.
f)
La felicidad embarga los corazones del mundo.
Vivimos sumergidos en alegría
los niños juegan por los verdes parques,
sus padres tirados sobre el pasto
sueñan con vivir,
sueñan que el polvo
la sangre, los gritos no existen
Y la memoria irreal
Es llanto de sal
Hambre y fe.
Pero ya no sueña.
Ya no.
Sangre
Brota por las calles
Odio
Embargan los corazones
g)
Que no entendamos el porvenir
Me da igual
Si la razón;
Arma,
Fuego,
Llanto,
Se transforma
En la verdadera.
Razón.
La cuestión ya no anda.
Y hablemos claro,
No existe.
Y solo me quedo,
Sin aire.
En mi cabeza tus aromas
Se funden de terror.
Sabes que no te hablo.
Sabes que me hablo a mí
¿Qué mi no te habla?
¿Qué no te llamo?
Que me llamo a mí.
h)
Y yo vi, que nada queda
Por que es atrofiante
Mi sentido, perdido.
Y cuatro paredes
No son el mundo,
No son cuatro paredes.
En otro lugar,
En otro
Espacio
En otro
Tiempo
Quizás.
La destrucción no es sagrada,
Y el frío se me hace agradable.
Las palabras son tentativas
Imágenes
de mi caótico pensamiento
De mi lúcida
Imaginación
De nuestros adorables
Sueños.
Algo no puede ser
Algo, que no existe
Y si no existe,
No puede construir,
Pero si se construye
No viene de antes,
Es ahora.
El antes, antes de mí.
No es.
Y yo no era, no seré.
Soy
Y no importa ayer.
La memoria se hizo para llorar
De pena o felicidad.
En la promesa, la confianza,
La estupidez, lo humano.
Y la fe.
Acepto el llanto,
Por que con el viene el odio
No por un deseo de odiar.
Por el deseo de amar.
i)
Extraño,
Como la furia de las pasiones
Mueven los sentidos,
Transforman el tiempo.
No hay un centímetro
De distancia más largo que este,
No hay un segundo en la vida
Más doloroso que este,
Enganchado a mis sueños,
El viento me golpea,
Apretar hasta sentir aliento,
Y jugar con el día
Y la noche.
Hombre,
Tras los pasos de la vida,
En el universo, pequeña
Creación,
Imaginación, y realidad
En mis manos yacen
Todas tus historias
Falsos discursos
Pegados a mi cuerpo.
Los colores frente a mis ojos.
Blanco, negro
Se mezclan en conceptos
Danzantes y planos,
Sin dimensión real.
Mírame fijamente
Y llora el sudor de tus tiempos,
De las vidas que jamás serán.
Mírame fijamente
Y muerde mi alma
Hasta que sangren odios.
Mañana no querrás despegar los labios,
Del frió,
La sangre coagulándose en mi lengua.
El sudor que navega por la mente.
El mundo que gira
En una melodía lúgubre,
Llena de naturaleza,
Perfume de sensación,
Dulce,
Amarilla,
Viajante y cósmica.
Lo escrito en el cuerpo,
En fragmentos de mi llanto
No saldrá, y me retendrá
En el viento, en el mar
En toda la sangre,
Que corre por la calle,
Para juntarse
En un último suspiro
Con el sol.
¿bailemos?
En este mar de negras esperanzas
Seamos uno de amor y odio
Lágrimas de mí
Lágrimas de ti.
Uno, dos, tres,
Golpeas mi cráneo
Miles de almas
Evaporadas, perdidas
El tiempo no se detiene
Y las llagas sangran, vómito,
El aire pesa más, segundos,
Miles de segundos, años,
Pasan, rompen
Lo que quisimos hacer nacer
Que parió en el infierno,
Que lloró y murió.
Esas estrellas que brillaban
Iluminadas por el odio del fuego,
Que mutaban en paz, armonía,
Fueron tapadas con un dedo,
Con uno manchado,
Con un solo dedo,
Y el sueño perdió la bruma cegadora
Y despertar, con la lengua rota,
Con tierra en la boca,
Con las manos amarradas
Son solo milésimas de segundo
Que juntas forman minutos
Que marcan lo que fue,
Lo que ya no existe,
Por que nada existe,
nada,
En un segundo,
en dos
Detenerlos sería bueno
Y hacer que dos mas dos fueran cinco
O tres,
cosa que no es imposible,
Imposible es vivir feliz,
Acá la palabra felicidad yace en un libro
Donde también comparte residencia con la libertad.
De tu corazón de piedra
Nacen frondosas ramas al sol
Llenas de muerte,
Tapan el calor, verde
El sol, rojo
Mi alma, blanca
Tus manos, azules
Al viento, negro
De piedra dura
Tu cabeza llena de mierda
¿Que me queda de aire?
Nada de vida, respiro
Tras
Respiro,
Paso
Tras
Paso
Y quedas ahí
En la piedra
En el lugar.
es necesidad
Nombrar y renombrar,
La sangre, el polvo, los dolores.
Ese tiempo que asesino,
Segundo a segundo
A ver si nombrando desaparecen
Los fantasmas de mi muerte
Y te alejas.
No puedo decir que soy, no puedo saber
Quien soy, pero sí, que es lo que no soy,
De donde no vengo.
Adonde no voy.
No voy ni a tu guerra, ni a tu desolación,
Armaré mis penas, y las esparciré
Sobre tu cara, sobre tus huesos.
En tu muerte, escupiré la sangre.
Quiero perderme en un destello
Y no sentir punzante
Tu mano atravesando mis tripas,
Atravesando mí pecho.
Donde no hayas metal,
Quemas sangre, y juegas
Y ríes cuando lloro.
Quiero perderme en un destello
Y no sentir más ese miedo
Ese juego del dolor,
El olor a carbón.
Es así de frágil, todo es frágil
Y ligero, todo es insoportable,
Nada se queda terrenalmente fijo,
Mis ojos más tu sangre,
Mis oidos y tu olor,
Todo es frágil,
Una palabra y un mundo
Una llamarada.
Odio y lagrimas.
Para nada, para ser polvo,
Y más polvo, porque ni fe ni historia
Responden a la humanidad
Nisiquiera la razón,
Ni el hombre.
Nada.